Siete de cada diez mañanas me levanto de mal humor. Me enfado con el mundo y con las personas que tengo cerca. Es un momento en el que no aprecio lo mucho que cuidan de mi, y lo mucho que estoy perdiendo por ladrar y estar de morros. Y cuando me dan en las narices, y me ponen en mi sitio, me arrepiento de todo aquello que ha pasado en esa mierda de mañana. Si te despiertan con una sonrisa y un beso, debería ser un día perfecto y reluciente, ¿no?
Pido perdón, porque soy idiota.
Eres una idiota que me tiene locamente enamorado!!
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