Se acerca mi cumpleaños y he perdido la ilusión por completo.
Me ha venido a la cabeza la imagen de mi familia sentada ante una mesa llena de manjares caseros; mis abuelas trayendo cuatro o cinco tartas, todas con dulce de leche y frutas; mi bisabuela comiéndose todo el melón; mis primas cantando como solo ellas saben; mi tío haciéndome reír a carcajada limpia; todos paseando por los charcos que deja un agosto traidor.
Ucrania es así. Sus nubes y mi familia es lo que más echo de menos. Los paseos con mi abuela, tan coqueta ella, el día de antes de mi cumpleaños para comprar todos mis dulces favoritos. Y de paso tomarnos un té en pleno agosto a 10ºC. Siempre que voy a visitarles me siento como la niña de apenas 4 años que dejó su casa y se adentró en el Mediterráneo con solo sus padres.
Echo de menos el frío, las bufandas y los gorritos. Odio el calor, la playa de día y el poniente.
Me gusta el Norte y el Este; no me llama la atención el Sur. Para nada.
Me gusta tener la nariz fresca; odio perder la temperatura de bajo cero de mis manos;
me encanta la nieve crujiente bajo mis botas y detesto el aire caliente.
me encanta la nieve crujiente bajo mis botas y detesto el aire caliente.
En definitiva, os echo de menos.
Ukraine 2012.










Que bonito...
ResponderEliminarMissing them, missing u.
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